Familia Pozzo Ardizzi

 Historias: La Pichona

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                                                                

LUNES 10 DE AGOSTO DE 2009

 LA PICHONA (poema)

                                    por Miguel Ángel Lazarte

Allá por 1917, hacen ya 92 años, arribaba a Carmen de Patagones, en la provincia de Buenos Aires, República Argentina, una nueva familia que iría a establecerse definitivamente en el lugar e integrarse a la sociedad "maragata". El novél matrimonio estaba compuesto por doña María Montalte (nota de este sitio: apellido correcto Montalto) y por don César Pozzo Ardizzi, familia que con el correr del tiempo se iba a complementar con el advenimiento de seis hijos.

 Este matrimonio procedía de la localidad de Aparicio (también localidad de la provincia de Buenos Aires) y ubicada en las inmediaciones de las localidades bonaerenses de Tres arroyos y Coronel Dorrego.

 El matrimonio traía entre sus pertenencias, tres carretas que iban a utilizar en su trabajo que sería el de transportar lanas y cereales entre Carmen de Patagones y la localidad de Stroeder, distante de la primera por ochenta kilómetros.

 Debemos recordar que en ese tiempo no existian en estos lugares, otras formas de transporte.

 De las tres grandes carretas mencionadas, la más destacada era, por ser la mayor, esta que don César Pozzo Ardizzi había denominado "La Pichona".

 Estaba construída de madera prácticamente indestructible, en especial sus enormes y fuertes ruedas traseras, cuyo diámetro, de tres metros, eran especiales para vadear riachos y arroyos.

 "La Pichona" era tirada por dieciseis caballos zainos a quienes Don César había dado un nombre y a quienes individuallizaba de memoria.

 Se dice que Don César jamás castigó a látigo a sus caballos, sinó que los animaba dibujando círculos en el aire con el gran látigo cuyo cabo solamente medía ciento cincuenta centímetros.

 El viaje entre Patagones y Stroeder o viceversa era realizado en cinco días, mientras que el clima fuese propicio.

 En caso que hubiese inclemencias, este viaje se estiraba hasta veinte dias.

 Reitero, la distancia era, solamente, de ochenta kilómetros,

 Con el advenimiento del ferrocarril (1921) y las rutas, el abaratamiento de los costos del transporte y la disminución el tiempo del viaje, "La Pichona" pasó a descansar al paraje conocido como "Cañada Honda", durante muchos años, hasta que un buen día del año 1969, fué traído nuevamente a Patagones en calidad de testimonio histórico y fué ubicada en un céntrico lugar de la ciudad.

 Pronto y "por razones de infraestructura" fué llevada a otro lugar, un predio conocido como "Club Tradicionalista Fuerte del Carmen" y hoy se encuentra abandonada. Es un trozo de la historia rica de Patagones.

 Esta carreta llevaba un cartel que rezaba:

"SOY LA PICHONA DE CÉSAR POZZO ARDIZZI"

El vehículo fué construído muchos años antes, en 1880.

 

Está triste "La Pichona"

la han echado en el olvido.

Entre hierros retorcidos

entre escombros y entre yuyos,

aquella que fué el orgullo

de César y se María

ha perdido su valía

le han quitado hasta el honor.

Aún late su corazón

pués no ha muerto todavía.
_________________________

El presente ferroviario

un día le dijo basta

y se fué para "las casas"

en el último tirón.

El futuro del camión

borró su historia en las huellas.

Cambió las sendas de tierra

por descanso y por quietud

y nunca más fué virtud

su destino de carreta.
_________________________

"La Cañada" la acunó

en su regazo materno

y dieciseis zainos fueron

curtida guardia de honor.

¡Tanto halago recibió

a lo largo de su sueño,

de los pájaros, del viento,

de los árboles, del Sol.

Aquel que siempre envidió

veintidos rayos eternos!.

_________________________

"La Pichona" está muy triste

y quiere volver al pueblo.

Para los chicos ser juego.

Recuerdo para los grandes.

Para todos estandarte

lleno de huella y de Patria.

"La Pichona" condenada

en un mísero rincón

quiere que escuchen su voz,

los que nunca escuchan nada.
_________________________

"... para que me habrán traído

si me han dejado olvidada.

Fuí feliz en "La Cañada"

fui feliz en el camino

y fuí feliz en el sitio

donde todos me admiraban.

Si hoy no sirvo para nada

entre basura y deshechos,

que me lleven al repecho

o me vistan de mortaja..."

 _________________________

 

ACLARACIONES:... "veintidos rayos eternos"... metáfora para mencionar a los veintidos rayos de cada una de las ruedas traseras, eran de quebracho (como toda la carreta) prácticamente indestructibles. Hoy existen colocadas en el lugar para el que fueron fabricados hace más de cien años y pareciera que para ellos no ha pasado el tiempo. Dos rayos eran el diámetro de la rueda, tres metros de largo.

Fuente: Blog de Miguel Ángel Lazarte
http://poemtos.blogspot.com/search/label/Carreta...

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